Prefacio.
Besé los labios de mi marido, como siempre lo hacía cuando salíamos de casa junto con un 'te amo'.
Montaba en mi auto camino a la empresa que mis padres me habían heredado.
Bajé del auto y la alarma se activó automáticamente. Abrí las dos puertas de cristal del edificio con un ligero golpe. Todas las miradas se volvieron a mí. Los hombres babeaban, estaba segura que podrían tener un orgamos con sólo mirarme e imaginar mis labios sobre sus mejillas. Las chicas que trabajaban ahí me envidiaban y por más que me preguntaras, diría que odio su envidia pero, en realidad, la amo.
Gabriella, mi secretaria, estaba en su escritorio, fuera de mi oficina.
-¿Ya llegó?- Seguí de largo.
-Te está esperando.
-Perfecto...- Abrí la puerta de mi oficina. Él estaba sentado en la silla roja de mi escritorio.
-¿Qué te he dicho de sentarte en mi silla?
-¿Por qué tardaste? Por un momento creí que no vendrías.
-Inconvenientes.
-¿Tu marido?- Caminó hacia mí y tomó mi cintura con seducción.
-Tal vez.- Besó mi cuello. -No quería que me fuera.
-¿Sospecha?
-Nada.
-Excelente.- Puso el segurillo a la puerta y empezó a bajar el cierre de mi vestido.
*~
¡Espero que les guste!
Diganme lo que piensan, ni siquiera tengo título!
Fue una idea inesperada.
Comenten y voten.
¡Las amo!
RebeCZ
PeaceLove&Dreams.
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