Peligrosa atracción.

Peligrosa atracción.

Cuidado con el enemigo. Te puede seducir.

VI; VII (¿En serio no van a comentar? D':)

La alarma empezó a sonar, me quejé y me di la vuelta cerrando los ojos con fuerza. Mi brazo se extendió kilómetros. Había dormido sola de nuevo. Era le sagunda noce en ésta semana, seguida.Era el segunda día que Phil no llegaba a dormir. No me gustaba la idea de dormir sola porque, me había acostumbrado a la seguridad de un cuerpo que no puedo tener.


Me levanté y estiré mi cuerpo estirando los brazos. Caminé lentamente hacia mi armario, saqué mi ropa, lo primero que encontré, realmente. Tomé unos zapatos de tacón blancos y los solté en el sillón a los pies de la cama.

Tomé mis toallas y me fui desnudando en el camino; me quité la blusa de la pijama en la puerta de la habitación y la dejé caer al piso. Luego, siguió mi pantalón que quedó en la puerta del baño. La ropa interior me la quité dentro.Giré el grifo de agua caliente hacia la derecha y entré. El agua recorrió mi cuerpo y empezaron miles de "flashes" en mi cabeza con recuerdos en ellos.


Lo imaginé a él... Llenando de besos mi cuello. Acariciée mi cintura, imaginando que eran sus manos.

Mordí mi labio inferior. Imaginé su dedo, largo, malvado... Existante. Su labios de nuevo, sus gritos y gemidos... Su gran..

Abrí los ojos de golpe. Terminé de asearme y cerré el grifo. ¿Cuánto abría gastado de agua?

Salí enredada en una toalla. Me recordó cosas.

-¡Me secuestraste!- Rió.

Salí y junté la ropa que había dejado tirada. La heché al cesto de ropa sucia.

Cerré la puerta de mi habitación y lancé la toalla a la cama; dejándome en ropa interior, comencé a vestirme.

No puede ser que en dos días aún no pueda olvidar un pequeño gran accidente con Nicholas.

Y... ta estaba en una lista... En una lista que no existía pero, aún así, sabía que estaba ahí. Ya era parte de todas esas chicas que han estado con él antes y durante de su matrimonio. Había fallado a Phil... a un Phil desaparecido. Y había traicionado la confianza de alguien. Samantha.

*

-Me encanta pasar rato contigo, _____.

-¿Por qué, Samantha?- Dije tomándo un sorbo de mi café.

-Nunca antes había tenido a alguien con quién charlar.- La miré. -Nunca había encontrado una amiga con quien pasar el rato.

-¿Somos amigas?- Se encogió de hombros.

-Si tú quieres.- Asentí y ella sonrió mostrándo su blanca dentadura.

*

Tomé el pomo de la puerta después de haberme colocado un collar y un arete con una pluma blanca. Me colgué la bolsa y guarde mi celular. Abrí la puerta y di un salto.

-Buenos días, tía _____.- Hablo bajito. Sonreí y me agaché a su altura.

-Buenos días, peque.- Besé su frente y se me ocurrió algo.-Oye, ¿quieres ir con ti tía al trabajo?

-¡Sí!- Di un salto de emosión. Reí bajito. Caroline aún dormía así que le dejarí una nota.

Miré a Bryson y pensé si tendría que bañarlo. Se acercó a mí y me abrazó la cintura. Miles de esporas con un riquísimo aroma, volaron de su cabeza. Cerré los ojos disfrutando.

-Ve por ropa limpia, corre, corre.- Corrió a la habitación. Mientra yo me puse a escribir la nota para Caroline.

Bajé las escaleras después de haber dejado el papel pegado con cinta en la puerta del baño. Llené un termo con leche tibia para Bryson. Lo escuché bajar y me somé para verlo. Corrió haci mí y sonrió.

-¡Venga! Que bien que te vistes. Tu madre te ha enseñado con vestir.- Y sólo tenía cuatro años.- Vámonos, guapo.- Le di su botesito y se lo llevó a la boca, ya le daría de comer en la cocina del edificio. Tomé su manito y lo subí al asiento trasero del auto. Lo sujeté bien con el cinturón. Luego me subí yo.


*-

La frente de Bry estaba rojita cuando bajamos; habpia tenido la cara pegada al vidrio de la ventana viendo todo el Time Square. Ya no estaba en el pequeño pueblo de New Jersey.

Entré al edificio, tuve que acercar a Bryson porque se alejaba viendo todo a su alrededor, a toda esa gente y demás. Tomé su manito y subimos al elevador.

Se rió cuando se movió. Sonreí. Bajamos y Gabriella estaba en su puesto de trabajo.

-¡Buenos días, ______!- Alzó la vista del escritorio.-¡Hola, pequeño!- Bryson se escondió detrás de mí.

-¿Cuánto tienes?- Bajó la mirada.

-Mes y medio.- Asentí y murmuré un uuumm...

-Y... ¿seré la madrina?- Se rió mientras alzaba la vista de nuevo. Sonreí. -Te presento a Bryson, Gabriella, es mi sobrino. Acaba de llegar ayer.- Lo cargué.

-Hola, Bry.- Le extendió la mano, él se la dio con timidez.

-¿Tengo cosas pendientes hoy, Gaby?- Miró su carpeta.

-Tu padre te envió el folder para la junta de hoy con el embajador de Japón para la toma de fotorafías y las columnas de la revista. Empieza a las 11:00

-¿Otra cosa?- Revisó de nuevo. Bry comenzó a jugar con la pluma de mi arete y se reía.

-Nicholas Jonas vendrá a la junta.

-¡¿Qué?!- Bry dio un salto, al igual que Gabriella.- Yo... eh... ¿Es muy necesario?

-Bueno, él hará una parte de las columnas. Eso lo dece el informa que mandó tu padre.- Asentí y le agradecí.- ¿Ya tienes traductor?- Abrí mis ojos de par en par. Entendí un poco el Japonés pero no sabía hablarlo.

-¿Sayuri Miyako está ocupada hoy?- Sonrió y me vió.

-Ya no, le he pedido que sea tu traductora.- Me reí

-¿Me haces otro favor?

-¿Hambre?- Levantó una ceja.

-¡Chi!- Contestó Bryson soltando mi arete. Nos reímos con ganas. Entré a mi oficina después de que Gabriella pidiese el desayuno a la cocina de la editora.


Senté a Bryson en el sillón y le di su maletita con juguetes, sabía que no se quedarí jugando y que estaría paseando por la oficina. Me senté en la silla de cuero roja y la giré al ventanal que tenía detrás, me dejaba ver todo el Times Square.

Él iba a estar aquí hoy después de no verlo hace dos días. ¿Qé le diría? O mejor dicho, ¿Hablaría con él?

Gabriella entró con una charola, quité los papeles del escritorio y la colocó ahí. Después de que salió, Bryson corrió haci mí; lo subí en mis piernas y le arrimé su plato después de ponerle un servilleta en el pecho. Empezamos a comer. Recargué mi barbilla en su cabecita.

¿Qué haría con Nicholas? Yo... estaba en esa lista... yo... No tenía forma de... Sonreí y, seguidamente, me reí un poco, Bryson me vio raro.

Yo no volvería a caer a sus pies; no volvería a ser "la otra", la amante ni la prostituta. Yo sería la mujer fuerte, ruda, elegante, sofisticada y dulce... Todo al mismo tiempo y, en  lugar de yo rogar sus brazos, él rogaría mi cuerpo entero. él sería el que rogaría pasar otra noche conmigo, sólo un momento para que me escuché gemir su nombre en s oído. Él se arrastraría por mí. Es una promesa. No tengo la menor ide a de qué tenga planeado; yo ya no caeré en su trampa.


VII

Nicholas.

Salí de mi edificio camino a la editora "Role model street". Donde trabajaba ______.

Sonreí al recordar la noche de hace dos días, ella se había comportado como una fiera. Nunca me había sentido tan exitado ni había tenido tanto placer con nadie. Ni siquiera antes de casarme... ni con Samantha. Pero, había algo, algo más que jamás había sentido con otra mujer y sólo me era necesario ver esos misteriosos y hermosos ojos violetas para sentir esa extraña sensación y para que mi pecho empesace a llenarse de calor y de un hormigeo. Y tenía miedo de que suíese qué era. Eso no estaba en mis planes... No debía salirme de ellos.


La familia Jonas siempre ha sido la mejor editora de todod New York. Hasta hace once años, cuando un hombre, Cameron Fellon, decidió empezar a trabajar con mi padre, Paul Jonas, apenas teniendo una pequeña columna en la revista "Street" de mi padre. Pero, Cameron, fue creciendo más y más. Hasta ser imparable, Sus columnas ya no eran de una pequeña esquina, eran páginas enteras. Cameron recibió una jugosa oferta que no quiso desperdiciar, que nadie podría desperdiciar: su propia editora para su propia revista de modas, algo parecido a Vogue o a Elle, y con ayuda de sus dos hijas Caroline y ________ Fellon, su revista creció más... Aún más que nosotros... Dejando a la revista "Street" en el olvido.


________ Fellon, siendo la más pequeña de la familia, pero, aún así, las más responsable que todos juntos, cedió en el trono de su padre, tomándo todo el oder. Con la nueva dueña de la revista "Role Model", la revista fue reconocida mundialmente como la mejor revista de modas y con las mejores columnas y fotografías de todos lados. Y la mejor en todo New York.

Mi padre, en su momento de desesperación de vernos en la ruina, me cedió a mí sus acciones, como el padre de Fellon... para ser un contrato con ellos... para compartir nuestras acciones... para que, literalmente, ellos nos mantenieran. Y, eso yo no lo permitiría. No más. No viviría a sus espaldas. Y... mis planes iban funcionando a la perfección...


-¿Bueno?- Contestó mi padre.

-Papá, todo será como antes.

-¿De qué hablas, Nick?

-Hace dos lunas, me acosté con Fellon, _______ Fellon.- Me gritó. -Escucha, con un par de palabritas más, me entrega todo, dejándose en la ruina.

-¡¿Pero qué estás diciendo, Nicholas?! ¡¿Cómo le voy a hacer eso a la hija de mi mejor amigo?! Te lo prohíbo.

-¿Me lo prohíbes?- Me reí. -Sólo te estoy avisando lo que haré.

-¡No dejaré que hagas nada con mi empresa!

-¡HA! ¿Tu empresa? Es tarde, ahora es mi empresa. Deseame suerte. Bye.- Me dijo algo que no escuché porque colgué.- Será mejor que te cuides, _____. Tu reino será mío... Y vaya que será sencillo...


*~

Bryson había vuelto al sillón a jugar después de acabarse todo lo de su parte y un poco de la mía; no puedo creer que como tanto y tenga un lindo cuerpo. él teléfono empezó a sonar.

-¿Hola?

-______, te llama tu hermana en la línea 3

-Perfecto, gracias. Ya puedes colgar..... ¿Hola?

-¡Secuestraste a mi hijo!- Sonreí con melancolía.

-Escucha, toma un taxi fuera de la casa y dile que te traiga a la editora "Role Model Street". Ya sabrá él.

-Está bien, nos vemos allá. ¡Chao!- Colgué y miré la hora.

-¡Se me va a hacer tarde!- Tomé el folder y mi bolso. Cargué a Bryson y salimos de la oficina.

-Gaby ¿Y Sayuri?

-¡Aquí estoy!- La saludé.

-Tan bella como siempre, Sayuri. Gracias por acompañarme- Me sonrió. Era encantadora.


Le avisé a Gabriella que volveríamos, tuve que llevar a Bryson ya que le dio miedo quedarse con Gaby.

Entramos a la sala ya ya estaba el embajador. Justo a tiempo.

-Dile que lamento la tardanza. Presentate y pregunta si le molesta que Bryson esté aquí, por favor, Sayuri.- Bajé a Bry y tomé su manito. Presté atención. Aún no olvidaba el japonés. Senté a Bry en una silla, el embajador estaba de buenas.

-No te muevas porfavor, Bry. Quedate quieto.- Asintió.

-Dile que sólo esperamos a Nicholas Jonas para empezar. ¿Sí?- El embajador asintió y se sentó. Que raro que un Jonas llegue tarde a una junta. Pasaron aproximadamente dos minutos. Abrieron la puerta. Todos dimos un salto.

-Kaishi shimashuo !-(Empecemos) Grité para no impacientar al Embajador.


La junta transcurrió muy bien. El objetivo era que "Role Model Street" viajase a Japón para fotografiar su agetriada vida y demás. Además de una pequeña historia de sus gobernador, encabezada por Nicholas, apena sun pequeña columna, en una esquina. Sentía su penetrante mirada en mí, estaba compitiendo, quería hacer todo lo que yo tenía planeado. Tomar las fotos, hablar de su gente, los lugares turísticos, etc.


Todo salió como se planeó. Yo gané.

-Que bien te has portado, Bryson.- Besé su frente y se bajó de la silla.- ¡Sayuri!- Me vio.- Muchas gracias por ayudarme, de verdad.- Sonrió.- He decidido que tú serpas la modelo que ayudará a James ( novio de Gabriella) en Japón.- Sus ojos brillaron.

-¡Muchas gracias, _________!- Me abrazó.- Sólo fui tu traductora y tú me das la oportunidad de viajar a mi país. Eres la mejor.- Me reí un poco y le agradecí. Salió dejándome solo con Bryson y él...

-Vaya, _________. Se cumplió tu cometido.- Arreglaba la camiseta de Bryson, sonreí.

-Eso ya estaba escrito y hecho.

-Creía que el embajador cambiaría de parecer al ver mis ideas.- Asentí mientras alzaba la vista y veía sus ojos.

-El embajador ya sabía quién haría cada cosa.

-Pero...-

-Ya está hecho, Nicholas.- Tomé la manito de Bryson, estaba cantando una canción del kinder y me hizo recordar que tenía que inscribirlo aquí en New York. Sonreí al escucharlo.


-¿Nicholas? ¿Ya se acabó el "amor"?- Bryson dio un gritito cuando apreté su manito fuerte. Lo miré.

-Lo siento, Bry.- Me sonrió. Nicholas se estaba burlando de mí. Y eso, no estaba permitido en mis territorios, ni en mi persona. Me giré enfurecida soltándo a Bryson. Nicholas estaba peligrosamente cerca de mí.

-Nunca en tu vida vuelvas a burlarte de mí.- Se rió un poco. Vi que Bryson se fue a la silla giratoria.

-¿Es tu hijo?- Tragué saliva.

-No te incumbe.

-No, no lo es, no se parece a ti. Ni a tu marido, por acierto. ¿Qué dijo de la noche de hace dos días? ¿No se lo contaste?- Levanté una ceja. - Oh, veo que ya lo olvidaste, de nuevo. ¡Qué rapidez! ¿Cuándo lo hacemos de nuevo?-


Oh, no, Nicholas.a mí no me tratas así...


-Tienes razón.- Di un paso hacia adelante. él retrocedió asustado. -¿recuerdas todo lo que hice?- Asintió idiotizado. -¿Te acuerdas cómo jugué con tu...- Miré a mi costado aún con cara de exitación y vi a Bryson riendo al acercarse al gran ventanal. Nicholas los vio con discreción. -... Tu gran amigo- Asintió de nuevo, con la boca abierta y su respiración aumentaba frenéticamente, estaba exitado. Lo estrellé en el borde de la mesa larga.- ¿Te gustó?- Asintió.- ¿mucho?- Asintió de nuevo... como perro faldero. -Esto te gustará más.- Abrió los ojos de par en par. Rasguñé su miembro y luego lo apreté fuerte. Gritó un poco.


-Escucha, jamás en tu vida te vuelvas a burlar de mí. ¿Entendiste?- Gimió. -¡¿Entendiste?!

-________... ________...

-¿Entendiste?- Asintió con los ojos cerrados. Di un último apretón... -Perfecto. -...y me alejé de él. Miré discretamente hacia abajo. - Será mejor que hagas algo con eso. Romperá tu lindo pantalón.- Se vió con discreción y cerró los ojos. Me reí.- Bryson. Llegó corriendo y lo cargué.- ¡Adiós, Nicholas!

-¡Adioch, Nicholash!- Me eché a reír. Levantó la vista y Bry se despidió de él.


Fui al baño a lavar mis manos antes de ir a la oficina. Donde Gabriella me dijo que alguien me esperaba. Abrí la purta.

-¡Mami!.- Bryson corrió a mi silla.

-¡Bueno! ¿Qué no respetas mi silla?- Se rió y se levantó saludarme, se sentó enfrente de mí y yo en la silla roja.

-¿Qué me tienes que decir?- Respira _______.


-¡¿Qué tú qué?!. Se levantó y golpeó el escritorio.

-¡Es qu él...

-¿Cómo pudiste degradarte así?- Miré sus ojos y empezaron a salr lágrimas de los míos. -¿Desde cuando te dejas llevar tan rápido? Mamá nos dijo un trillón de veces que jamás nos degradaramos, como tú lo hiciste, frente a un hombre. Yo nos lo recordó un millón más después de que... -Se acercó a mí.- El padre de Bryson me dejara. ¡Casi me excumulga de la casa! Y a ti sólo te bastó ver un cuerpo perfecto y grandes ojos para caer. Por si lo olvidaste ESTÁS CA - SA - DA!- Separó las sílabas, sabía que lo odiaba.

-Caroline yo...

-Creí que habías aprendido después de lo que sucedió con Edward.- Levanté la vista y ella me miró enojada. Lloré más fuerte.- Ya vi que no te sirvió de nada esa lección.- Tomó a Bryson y salió de la oficina. Me levanté.

-¡Caroline!- Cerró la puerta - No te vayas...

~*

¡Espero que les guste!

¡Las amo!



 

V - II parte. (¡Comenten, por favor!)

Se decisó de mi pantie y entró en mí lentamente. Di un pequeño grito. Hacía tiempo que no tenía relaciones y me dolió un poco.

Empezó con movimienos lentos y pausados. Rasguñé su espalda cuando su frecuencia se incrementó. Su gemidos crecieron en mi oído y me daban vuelta en la cabeza. Jamás había sentido eso. Me mordí la lengua cuando casi llegabamos al orgasmo. Dimos un grito al unísono y brincamos, y no fue exactamente por eso, él levantó la vista rápidamente.

Me vió a los ojos y me observó con preocupación, luego sonrió negando con la cabeza, como si estuviese pensando algo estúpido. Bajó la mirada.

-¿Qué... pasa? ¡Ah!- Se movió dentro de mí. Grité cuando llegué a mi segundo orgasmo, él llegó unos segundos más tarde. Salió de mí y besó mi hombro antes de dejarse caer a mi lado. Me acurruqué a su pecho, él secó el sudor de mi frente con su mano. Nos cubrió con una sábana. Nuestras respiraciones se fueron moderando. Me moría de sueño y ninguno soltaba aún una palabras.

-Buenas noches, _______.- Caí dormida.- Gracias por una de mis mejores noches.

*~

Me quedé pasmada. ¿Yo... me había acostado con Nicholas? ¿él sólo me había citado parra hacerlo conmigo? ¿Sólo me utilizó? Desafortunadamente, me fascinaba la idea de haberlo hecho parte de mí...

-¿Y bien?- Su voz extremadamente sexy me sacó de mi trance.

-Yo...- ¿Qué haría con Phil? No se lo podría contar a nadie, ni siquiera a Gabriella. Me había molestado porque talvez está embarazada y se acostó con su novio en sólo tres meses. ¡Yo me acosté con mi socio en tan sólo una semana! A espaldas de su mujer... y de mi marido.

Se empezó a acarcar a mí. Di un paso hacia atrás.

-¿Cómo? ¿Me temes después de que te comportaste como fiera?- Tomó mi cintura.- ¿Después de tu tortura hacia mí?

-¿Por qué te acostaste conmigo?- Levantó un ceja divertido.

-¿Por qué me atraes y me gustas?- Me entregó su camisa y mi pantie. Se los arrebaté. él se puso su pantalón.

-No está bien, Nicholas, esto no debió pasar.- Me "vestí".

-Las cosas no pasan por pasar. Es porque deben pasar, porque así está escrito.- Lo miré, se volvió a acarcar. Me tomó la cintura. Me sonrió. -Sólo deja que las cosas pasen.- Me besó los labios, me quedé quieta.-¿Qué dices?

-Yo...- Yo...- Dejaré que las cosas pasen.-Sonaba más a pregunta que a afirmación.

Me picó el corazón.

-¿Qué es lo que quieres, Nicholas?- Resopló y se alejó de mí tomando sus sienes. -Me dices que te atraigo y te gusto. ¿Sexualmente? ¿Me quieres para eso? ¿Para ser tu prostutita?- No habló.-No arruines tanto mi dignidad.- Me quité su camisa y me puso mi sostén.

-¡Claro que no, ______! No te quiero como mi prostituta.- Solté mi vestido en la cama.

-¿Ah, no? ¿Entonces, cómo?- Me miró a los ojos.

-Te quiero como mi amante.- Me reí.

-¡Ah! Como tu amante, claro. Y cómo es un término muy apropiado... Es igual que una prostituta, es tu amante. ¿Cómo me pides ser tu amante? Me conoces hace una semana, o menos. Además, ¿me amas?.

-¡Oh! ¡Por favor, ______! No me vengas con el amor. Acaso, tú amas a tu marido.

-¡Eso es algo que no te incumbe!

-No, ______. Dices eso porque sabes que es la verdad. ¡Lo sabes!- Me mordí el labio y lo miré con ojos espectativos.

-¡No Nicholas! ¡No!.

-¡Escucha! Ya callate, primero me dices que sí y ahora me dices que no. ¿Quién te entiende a ti?

-Yo me...- Me interrumpió.

-Es increíble, ¿cómo tienes una empresa con tanta magnitud cuando eres una indesisa?- La sangre dejó de fluír y sólo escuchaba la pulzación detrás de mis orejas.

-¿Estás cuestionando mis habilidades, Nicholas? ¡La empresa & mis acciones no tienen nada que ver con acostarme con alguien que me pide ser su amante! y si eso es lo que tú crees, ya veo por qué necesitas unirte a mi empresa.- Se volteó hacia mí y dejó caer su peso estrellandome en la pared y acorranlándome con sus brazos.

-¡Qué estúpidez tan más grande! ¿No será que eres tú la que ocupa de mí?- Me carcajeé.

-¿Yo? ¿Necesitar de ti? Mis finanzas rebasan los límites de gráfica. Mi bolsa de valores es el triple que la tuya y que cualquiera aquí en New York.

-Escucha...

-¡No! Tú escucha. ¡Eres un sínico! Si Samantha cayó a tus pies la primera noche, no me compares con ella, ni con nadie.

-Tú puedes caer la segunda.- Abrí mis ojos de par en par. Le pegué un cachetada.

-Quítate.- Se movió y yo me coloqué mi vestido. Delineé mi cintura mientras él me observaba. Acomodé mi cabello con mis manos y tomé mi cartera y llaves con una mano y con la otra mis tacones.

-Ojalá... Jamás hubiera tenido nada que ver contigo.- Lo empujé de la puerta y salí a paso apresurado.

-______. ¡______!- Azoté la puerta principal.


Me puse los tacones en la banqueta. Entré a mi auto y lancé todo al asiento del copiloto. Miré hacia en frente. Miles de lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos. Yo... me había rebajado a caer en sus redes. ¡Me había acostado con él!

Di un brinco cuando mi celular sonó, arranqué el auto y busqué el aparato mientras conducía.

-¡¿Qué?!

-¡______!- Me regañó.

-¿Papá?- Se me quebró la voz. ¿Qué le diría a mi padre? ¡No le podía decir! Detuve el auto dos casas en frente.- Lo lamento, papá.

-¿Por qué estás de mal humor?- Suspiré tragandome el nudo de la garganta. -Bueno, tu hermana volverá de New Jersey.

-¿Caroline?- Sonreí.

-Así es, llegará a la una de la tarde. Ve por ella al aeropuerto.

-Claro, adiós.- Caroline... Mi loca hermana mayor... Ella tenía 27 años pero, se parecía mucho a mí, eramos como gemelas. ¿Me regañaría si le contara lo que hice?

-Oh, sí. Me regañará. - Sonreí y aceleré en dirección a casa.

~*

Me senté en un sillón que había en la recepción del aeropuerto.

Pensé en Phil; cuando llegué a casa, él no estaba. ¿Se habrá quedado a dormir con sus amigos? Lo llamé y no me contestó.

-¡Tía, _______!- Alcé la vista, sonreí. Era mi pequeño sobrino.

-¡Bryson!- Llegó corriendo y me abrazó con fuerza.

-¿Cómo estás hermoso?- Lo alcé en mis brazos. Vi a Caroline. Me sonrió y abrazó fuerte. Comenzó a llorar.

-Te extrañé, hermanita.- Besó mi mejilla.

 

~ ♣ ~

Sí, sé lo que piensan. Es decepcionante. Creí que sería mejor, pero bueno. Espero que les guste el capítulo.

LES PIDO QUE VOTEN & COMENTEN.

Por favor, me hacen falta sus comentarios.

¡Hasta el próximo capítulo!
Las amo con todo mi corazón!

RebeCZ

PeaceLove&Dreams.

Maratón muy pronto.

Hola; disculpas; explicaciones & otras cuestiones.

¡H O L A S A M I G A B L E S!

¿Cómo están mis hermosas princesas?

Sé que están muuuuuy enojadas (o por lo menos me hago ilusiones), porque no he subido capítulo. ¡PERO! Tengo un montón de excusas que enseguida verán &, espero, entenderás.

 

Número UNO: Estoy en semana da exámenes & no me ha ido nada bien en álgebra. u.u, he reprobado el primer exámen y he sacado, por consecuencia, ochco en el primer parcial de tres parciales. Osea, en pocas palabras, que debo sacar buenas calificaciones para poder salir antes de vacaciones de invierno.

 

Número DOS: He tratado de hacer mi exámen de Tecnologías de la Información & Comunicación por aquí en el avegador & la página de la escuela; pero, no me ha dejado hacerla, eso pasó el lunes, ¡PERO! el profesor me ha dejado hacerlo ayer así que, ya tengo calificación... Que aún no sé.

 

Número TRES: Siempre, o la mayoría del tiempo, los sábados eran exclusivos para dedicarme a escribir capítulos de las novelas pero, ahora, voy a clases de teatro en la escuela y llego super cansada ya que nos están dando estiramiento & un poquito de contemporáneo.

 

Número CUATRO: He tratado, de  verdad, de pasarme por las novelitas de todas las hermosas personitas que me comentan, de verdad que trato.

 

Espero que me entiendan & les traigo algunas propuestas amigables. ;D

UNO: Como muchas de ustedes me regañan, no le spreguntaré si quieren que me siga quedando así que me quedaré hasta que ustedes decidan. :)

DOS: ¿Están de humorsito para un maratón? ¿Qué les parece? ¡PERO! Antes, subiré la otra mitad del capítulo V, que, todo dio un giro inesperado en la segunda parte, creo que les gustará. Entonces, díganme si les gustaría un maratóncito o maratonsote... O lo que sea.

TRES: Creo que cambiaré los días de subir capítulo, el viernes se quedará pero... tal vez ya no suba el lunes, a lo mejor el Miércoles o Jueves. Las razones, creo que ando bajilla de comentarios & quiero darles tiempito para comentar.

CUATRO: Referente al punto cuatro de arribita y a lo de el punto tres de abajito: He estado tratando de pasarme por todos sus blog's para comentar, y eso trato de hacerlo siempre & creo que lo haré en el transcurso de esta semana así que, esperen un comentario por ahí, aunque sea pequeño que aveces no tengo tiempo.

 

Así que, esas son las cositas, por favor digan lo que piensan de esto en su comentarios. Aprecio demasiado que me digan que lo que sea lo mejor para mí o lo más accesible pero, me interesa mucho que opinene. 
¡Oh! Porcieto, dejen sus preguntitas que ya no las han dejado. u.u Creo que no soy una persona muy interesante. ¡Bueno! Dejo mis traumas para después, comenten mucho, bellas. ¡Por favor!

¡LAS AMO!

¡Hasta el próximo capítulo!
RebeCZ

PeaceLove&Dreams.

IV - V(Primera parte)

Monté mi auto lo más rápido que pude. Mi mente estaba en blanco y sólo cuando casi me paso el semáforo en rojo, fue cuando me di cuenta de lo que sucedía:

Nicholas Jonas, mi némesis desde el segundo día que lo conocí, me invitó a cenar; Gabriella cree que está embarazada; no agradecí a Moises por entregar mi auto intacto y tendría que hacerlo mañana; Phil está en casa, seguramente...


-¿Qué le voy a decir a mi marido?- Phil, querido, hoy saldré a canar con Nicholas Jonas porque siento una atracción prohibida hacia él...

Bien, ________. Piensa las concecuensias de la ridicules que acabas de decir.


Llegue a casa lo más rápido que nunca había llegado.Me paré frente a la puerta y la abrí histérica.

-¡¿Phil?!- Grité asustada.

-¿Qué? ¿Qué ocurre? ¿Qué tienes?- Me preguntó asustado. ¿Qué me pasaba?

-Eh... Nada, es sólo que creí que estabas arriba... Te quería decir que saldré hoy con... Gabriella. ¿Está bien?

-Claro, ¿por qué no?


Sonreí y subí a la habitación. Es increíble que le este mintiendo a Phil; jamás lo había hecho. Y yo... podría ser coqueta pero, yo no engañaría a Phil...

-¿Y quién dijo que Nicholas querría algo más contigo, _______?

Me mordí la lengua al escuchar mi pensamiento. Entonces, ¿yo quería algo más con él?

*

Me bañé, vestí y maquillé en tiempo récord y me olvidaba completamente de llamar a Gabriella.

-Hola, Gaby, necesito que me hagas un favor. Si Phil llegase a llamarte, que no creo que sea posible, dile que estoy contigo y que no contesto mi celular porque está descargado y si te pide hablar conmigo, dile que... no sé, cualquier cosa. Luego te cuento, loca. Gracias, te quiero. Adiós.


Me fijé en la hora, ya eran las ocho y media. Me pintaba los labios un poco rozado y hechaba mi celular a mi cartera al mismo tiempo. Me vi al espejo antes de salir, arreglando un poco los rizos de mi cabello.

Bajé las escaleras y tomé mis llaves. Busqué a Phil con la mirada. Estaba en la cocina.

-Ya me voy, querido.- Besé su mejilla, éñ no se quejó ni se opusó. Eso era muy extraño en su comportamiento.

-_______, recuerda que te quiero mucho, y eso no lo va a cambiar nada. ¿Entiendes?- Sentí que se me hizo un nudo en la garganta. ¿Estaba haciendo algo malo?

Quiero decir, ¿estaba siendo infiel como sólo ir a cenar? Además, la mayor incógnita, ¿por qué Nicholas querría cenar conmigo?

Phil besó mi mejilla. Di un paso hacia atrás y fue cuando me di cuenta de que estaba muy elegante.

-¿Saldrás?-

-Iré a ver el Basquetboll con Edward y César.

-¿Hoy habrá juego?-  Asintió. Jamás me había enteresado por ningún otro juego que no fuese béibol.


Me acompañó a mi auto en silencio. Me abrió la puerta.

-Cuidate mucho, nos vemos mañana.- Lo miré confusa. Rozó sus labios con los míos. Cerró la puerta y se despidió con la mano. Subió a su auto y pasó a mi lado. Me dejó atrás.

Prendí el auto y esperé unos minutos. ¿Sería buena idea que fuera? ¿Y si mejor me quedo en casa? Viendo una pelíucla, comiendo palomitas y tomando refresco o... mejor...


*-

9:20 p.m

Entré al restaurante. Creo que esto no era una muy buena idea.

-Señorita, ¿cuál es nombre?- Miré al hombre.

-Yo... soy _______ Fellon.- Miró la agenda.

-Claro, el señor Jonas la está esperando.- Mordí mi labio. El hombre me invitó a tomar su brazo y me dirigió a un lugar muy apartado.

-Buenas noches, señor- él giró su cabeza para ver al que le hablaba. Sonrió al verme.

-Creí que no vendrías.- Se levantó. -Muchas gracias.- le entregó una apetitosa propina, me sentí ofendida. ¿Me estaba comprando?

-Sí, lo pensé mucho, y aún no estoy segura de estar aquí. Yo...-Mordí mi lengua cuando se acercó peligrosamente a mi rostro.

-Veo en esos hermosos ojos violetas que te fascina la idea de estar aquí.- Tomó mi cintura con su diestra y me llevó a sentar a la silla. Puse mi cartera en mis piernas y las empecé a mover frenéticamente.

-Tranquila, _________.- Alcé la vista rápidamente.- No te haré nada malo, no si tú no me lo permites.- Se sentó y se quedó viendome.

-¿Para qué me llamaste, Nicholas? ¿Qué quieres?- Se rió.

-¿Qué no puedo salir a cenar con mi socia?

-¿Y tú esposa?- Sonrió.

-Ha salido con una amiga.- Vevió el vino de su copa lentamente, disfrutándolo. -¿Desde hace cuánto me llamas Nicholas?- Bajé la mirada. "Desde que sé que te llamas así."

-¿Qué te sucede, ________? ¿Ya no eres la muchacha terca y contestona que sabía evadir lo que decía dejando mis frases en la obscuridad del olvide y haciendo que mi cerebro trabajase el doble para salir por la tangente? ¿Con una cena te he podido hacer tan sumisa?- Levanté la mirada rápidamente. Sonreí y luego me reí. Si Phil no pudo, por qué él sí

-¿Sumisa?- Me reí de nuevo. Crucé mis brazos y piernas y me acomodé en el respaldo de la silla.- ¿Crees que me has hecho sumisa?

-Te comportas como ratón asustado.

-¡Ja! ¿Así fue como controlaste a Samantha?- Se carcajeó.- ¿O fue ella la que te controlo a ti con su cuepo perfecto?- Me miró con una ceja levantada.

-Un poco de ambos.

-Mira nada más, El gran Nicholas Jonas, ¿un mandilón?

-Sí, claro.- Dijo con sarcasmo.- ¿Y tu esposo qué? ¿Él no está a tus pies con tu cuerpo perfecto y esos bellos ojos violetas?.- Me encongí de hombros con una sonrisa. ¿Me estaba alagando?

 

1:00 am

-Así está mejor, Fellon.- Saqué la vista del sello rojo de mi labial sobre la copa y lo miré a él. -Ya me he acustumbrado a tus maltratos y es raro que no lo hagas.- Sonreí.

-Tú te mereces mis maltratos.- Me levanté.

-¿A dónde vas?

-¿Nunca cierran aquí?- Sonrió.- Tomaré eso como un no.- Me di la vuelta dándole la espalda. Me acerqué al barandal de la terraza donde cenábamos. Me había olvidado por un momento de Phil y la culpabilidad, ya se había ido. Suspiré y me di vuelta para sentarme de nuevo.

Di un paso hacia atrás. Nicholas estaba peligrosamente cerca de mi rostro. Eso no era bueno para mis debilidades de mujer.

 

-¿Qué... haces?- Tomó mi rostro entre sus manos y cosrtó la distancia entre nuestros labios. Subí mis manos a su cuello, automáticamente.

 

V

Agarrense, chicas. Capítulo Hot.

Sentí una presión en mi cintura. Era el brazo de Phil que me rodeaba. Abrí mis ojos y me dolían un poco. Me acurruqué cuando sentí frío. Me di la vuelta para reconfortarme en el pecho de Phil. Mala idea.

-¡Aaaaaahh!- Me levanté rápido pasando sobre él, y aplastando su estómago con mi rodilla.

-¡¿Qué?! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué tienes?!- Enrollé mi cuerpo desnudo en una sábana.

-¡¿Qué haces aquí?! ¡¿Qué haces en mi casa?!

-¿En tu...?- Se rió. Abrí mis ojos de par en par y vi la cama y el respaldo. Eran diferentes. Miré las paredes, el mueble. La habitación entera. ¡No era mi casa!

-¡Me secuestraste!

-¡Claro que no!.- Dijo riendo. Se levantó y me quedé pasmada. Él, estaba desnudo. Se enredó en una sábana.- ¿Cómo así, ______? ¿Ya te olvidaste de anoche? Ni que hayamos tomado tanto vino.

-¿Lo de... Anoche?

-Después del restaurante.

 

La noche anterior. 1:10 am.

Subí mis manos a su cuello y acaricié su cabello. Él dio un paso hacia trás y me asusté cuando mi espalda tocó el barandal. Eso me hizo reaccionar.

-Nicholas.- Lo alejé con mis manos. Él seguía besandome.- No está bien.

-¿Y por qué no?

-Estamos casados.

-No pienses en eso. ¿Qué no quieres? Vamos a mi casa.

-¡Estás loco! ¿Y tu esposa?

-No llegará a dormir.

-Nick... yo...- Nos miramos sorprendidos. ¿Le había llamado Nick?

-Lo ves, me deseas.

-¡No te deseo!- ¡Te necesito!

-Estás exitada, ______. Te muerdes el labio, tus piernas están cruzadas y tu nariz se mueve con tu respiración. Admítelo, te hago pensar fantasías que jamás imaginarías con nadie, ni siquiera con tu mardio; sólo en una cama.- Me quedé sin respiración mientras veía esos ardientes ojos café. ¿Sería una buena idea?

 

Nos subimos a mi auto.

-¿Y el tuyo?- Se ha claró la garganta.

-Se lo ha llevado Samantha.- Me reí. Llegamos a su gran mansión.

Nos paramos frente a la puerta y me vió.

-¿Qué?- Me acorraló contra la pader y me besó con pasión. Me cargó y yo enredé mis piernas en su cadera. Abrió la puerta y la cerró trás de él con seguro. Subimos las escaleras a trompicones hasta llegar a su habitación. Abrió la puerta y me bajó mientras cerraba la puerta. Me giré y luego él a buscarme. Yo me lancé antes.

 

Empecé a besar su cuello y a desabotonar su camisa lentamente mientras exparsía, ahora, besos húmedos por su pecho. Lancé la camisa a cualquier lugar de la habitación. Subí de nuevo a su labios. él me giró y me estrelló en la puerta. Atacó mis labios y exparsió sus besos por mi clavícula. Abrí los ojos y mi mirada quedaba justamente en su cuello, de nuevo.

Saqué mi lenga y lamí lentamente su piel hasta llgar al agujero debajo de su oreja. Mordí su lóbulo y su cuello. él se quedó quieto mientras hacía esas maravillas en su cuello.

-¿Te gusta eso?- Susurré en su oído. Asintió lentamente, ¿avergonzado? ¿Estaba domando al gran Jonas?

La mente se me puso en blanco cuando besó mi estómago desnudo.

Me cargó de nuevo y rodeé sus caderas con mis piernas.

Me lanzó despacio a la cama. Él ya se iba de desacer de mi sostén pero me di vuelta y él quedó de bajo.

-Quiero oírte gritar, Nicholas.- Susurré en su oído.

 

Mordí uno de sus pesones, pequeños y rozados, luego lo lamí; gimió bajito. Seguí dejando besos húmedos hasta llegar a su pantalón. Mordí ligeramente su vientre. Su piel se erizó. Metí mis manos lentamente en su pantaló y lo desabotoné. Con mis dientes bajé el cierre. En el recorrido, acaricié su gran erección con mi nariz. Gimió.

Me tomó de los brazos y me alzó a sus labios. Dio la vuelta.

-¡No!- Calló mis quejas con un beso. Bajó a mi cuello y besó el agujero debajo de mi oreja. Bajé su pantalón con mis pies y gemí cuando su miembro tocó mi feminidad. Me quitó el sostén y delineó mi cuerpo con sus manos cálidas. Se aferró a uno des mi pechos como si quisiera amamantar mientras acariciaba el otro. Gemí fuerte. Bajó con un camino de besos hasta llegar a mi ombligo. Lo lamió y levanté mis caderas involuntariamente, sentí su sonrisa. Regresó a mi cuello. Tomé su rostro entre mis manos y lo hice quedar bajo de mí.

Miré sus ojos y sonreí pícara. Acaricié a su amigo encema de la ropa. Gimió.

-¡_______!- Lo rasguñé con mis uñas. Sus dientes castañearon. Me bajé de él y tomé su corbata a tientas en la oscuridad. Amarré sus manos al respaldo de la cama.

-¿Cosquillas, ______?- Lo miré. Frunció los labios hacia dentro.

-Callate, Nicholas. ¿O eso quieres?- Tomé su miembro. Eso sólo era dsitracción. Gimió fuerte. Bajé su ropa lentamente hasta quitarla por completo. Lo aplasté con mi palma.

-¡Ah! ¡_______!- Empezó a forcejear para sacar sus manos - ¿Cómo lo amarrasté?- Lo aplasté de nuevo.- ¡Ah!- Me senté sobre su pecho.

-¿Tan poco aguantas?- Me acerqué a su oído.- Te dije que te quería hacer gritar. Mordí su cuello y lo desaté. Me volcó bajo de él. Gemí cuando me tocó con su amigo. Besó mis labios y metió su mano lentamente en mi pantie. Me quedé paralizada, acarició mi feminidad causandome un cosquilleo que hace tiempo necesitaba. Mordí mi labio y suspiré. Mordió mi vientre. La gran palma de su mano cubría toma mi feminidad. Subió a mis labios sin quitar su mano.

-Esto te gustará, ________.- Fruncí el ceño.

-¡Ah! ¡Nicholas.- Un dedo largo acarició mi feminidas, causando que mi clítoris empezará a temblar; mis caderas se levantaron.

-Tranquila, se pondrá mejor. ¿Quieres saber a qué sabes?

-¿Qué...? ¡Ah!- Un dedo largo entró en mí. Rasguñé su espalda. Empecé a gemir el comnezó a moverlo.

-Apuesto a que sabes a fresas o, hasta, melocotones.- Me distorcioné. Empecé a golpear la cama con mis manos. Jamás había senitdo tanto placer... ¡Y sólo era su mano! él rió.

-Tranquila, _______.

-¡Ya!- Metió y sacó su dedo tres veces. Lo sacó cuando casi tendría un orgasmo.

-¿Por qué?- Dije con las mejillas enrojecidas.

-Porque yo también quiero sentirlo...

 

III (Comenten, por favor. Lloraré.)

Subí al elevador y presioné el botón número cuatro. Revisaba los informes de finanzas que Phil me había entregado. Él era el contador favorito de papá así que, casi todo recaía en sus espaldas.

Al parecer todo iba muy bien. Las gráficas casi se salían de su límite, no creo que pudieramos pasar esa gran cantidad... varios millones, mi empresa iba muy bien.


Se abrieron las puertas y salí aún con la mirada baja en los papeles.

-¡Auch!- Gritamos.

-Dios, lo lamento tanto.- Recogí mis cosas.

-No te preocupes, yo no estaba prestando atención.- Alcé la vista.- ¿Samantha?

-Hola, _______.- Me dio la mano. Se la tomé con cautela.

-Hola, ¿qué haces aquí?

-Verás, vengo buscando un trabajo. Nicholas me ha dicho que no tiene trabajo para mí en su empresa pero, que tú tienes una bacante.

-¡¿Qué?!- Gritó Gabriella. ¿Nicholas? ¿Quién es Nicholas? ¡Oh, Dios! Se llama Nicholas. Hice un trato con alguien que ni siquiera sabía su nombre. Que bajo he caído... Podre Gaby, la única bacante... es de modelo para la revista. Y... su novio es el fotógrafo y editor.

-Yo... eh...

-¿También me dirás que no?

-La única bacante es de modelo.

-¡Soy modelo!- Claro, tenía que ser.

-Gabriella te dará los papeles que tienes que llenar.

-¡¿Qué?!- Gritó de nuevo.

-¡Gracias, ________! No fallaré.- Le sonreí y entré a mi oficina.

 

¡Nicholas, Nicholas, Nicholas!

Bien, ________, respira, es hora de que ordenes tus ideas y que...

-¡_________!- ¡Dios! ¡Dame paciencia!

-Gabriella... yo...

-¡Tú! ¿Cómo se te ocurre contratar a un chica tan hermosa como modelo, ¡Sabiendo que mi novio es el fotógrafo!?- Tranquila, _______, tranquila.- ¡Además...!

-¡Gabriella!- No explotes con ella, no explotes con ella. -Gaby, Nicholas, quiero decir, Jonas, le ha dicho que tenía bacante. No podía decirle que no.

-¡Pero!

-¡Si él te ama...! - Tranquila. - Si él te ama de verdad, no te va engañar, ni con ella ni con nadie.- Sus ojos se abrieron de par en par.- Es el momento perfecto para que sepas si te ama o sólo quiere tener sexo contigo.- Sus mejillas se enrojecieron. Resopló y acarició sus sienes.

-Tienes razón,_______.- Me abrazó.- Te quiero.

-Yo también te quiero.- Me abrzó y salió de la oficina.

 

Bien, ahora, veamos que hay pendiente en mi cabeza.

Nicholas. Él me vuelve estúpida con sólo verlo de lejos y me hace vivir ciertas pasiones que... nunca había sentido con nadie y... que no debería sentir estando casada.

Está casado y... Oh... yo también lo estoy.  Su esposa es muy hermosa y Phil bueno, él no se queda atrás, tiene un cuerpo bien trabajado, moreno de ojos verdes; era un bombón pero Nicholas... ¡Dios! Nicholas es más que eso. ¡Los dioses del olimpo debieron haber moldeado a este hombre y haberlo mandado a la tierra!

Y sus ojos, son hermosos. Es como si escondieran un misterio. Pero, él tenía algo entre manos, yo lo sabía. Nicholas sería un completo problema porque rompería muchas reglas del contrato sólo porque sí.

¡Y Samantha! Su esposa la tendría que ver todos los días y sería como un recordatorio que me diría que el cuerpo de Nicholas tenía escrito su nombre en todos lados.

 

Di un brinco cuando sonó el teléfono.

-_______ Fellon.

-Buenas tardes, Fellon. ¿Ya llegó Samantha?- Me reí. Hablando del dios de Roma...

-Sí, ella está aquí. Mañana empieza a trabajar.

-¿Le diste empleo?- Preguntó sorprendido.

-Pues, si su marido no se lo dio... Yo sí.- Se quedó sin aliento. Sonreí victoriosa y llevé mi índice a la boca, mordiéndolo.

-Eso... está bien.- Se rió un poco. Sabía que querría salir por la tangente.- Entonces, nos veremos diariamente cuando vaya por ella.

-Tal vez con lo que gané se pueda comprar su propio auto.- Como si yo fuera tonta. Le prestaría dinero para que comprara su propio auto.

-Bien, nos vemos, _______.- Mordí mi labio y él colgó. Así que Samantha no tiene auto... Salí de la oficina.

-Gabriella, ¿Dónde...?

-Departamento de Administración.

-¡Vaya! ¡Que eficiente! Gracias, querida.- Caminé al elevador.

Salí y entre al departamento.

 

-¿Samantha?

-¡________! ¡Ya soy parte de la empresa!

-Me alegro mucho pero, tengo un requisito más que no viene en el contrato.

-¿Cuál es?

-Siendo modelo, tendrás que ir a más estudios a parte de aquí, así que... necesitaras tu propio auto.

-Pero, si yo tengo mi propio auto.

-¿En serio?- Asintió. Levanté una ceja y planté mis ojos violetas en su esmeraldas.

-No me veas así.- Rodeé los ojos.- Nicholas insistió en traerme y llevarme hoy.

-Ya veo... Bien, desde mañana, traerás tu auto. Sin falta.-Besé su mejilla y salí para ir a la oficina continua.

-Phil. Hay alguien nuevo abordo.-

-¿Quién?- Dijo tranquilamente.

-Samantha Jonas.- Sacó su vista de los papeles rápidamente.

-¿La esposa de tu socio?

-Así es, no sé por qué te sorprendes tanto.- Me dejé caer en un sillón. El olor a Chanel 5 se exparsió por el impacto. Este era mi sillón predilecto.

-¿Y ella es secretaria?- ¿Estaba nervioso?

-Sabes que no hay bacantes  para secretaria.- Crucé mis piernas.

-¡¿Es modelo?!- Lo miré y me levanté acercandome al escritorio y, preligrosamente a sus labios.

-¿Estás nervioso?

-No...- Tartamudeó. Resoplé y me encaminé a la puerta.

-Saldré a comer con Gabriella, mejor vuelvo cuando estés menos raro.

-Lo siento, hermosa.

-Sí, como sea.- Salí y fui a mi oficina. Tomé mi cartera y mi notebook y puse contraseña a mi computadora.

-Vamos, Gaby. A comer.

-¡Voy!- Tomó sus cosas y me alcanzó a la salida.

 

*~

Llevé a Gabriella a un Starbucks.

-¿Cómo vas con Louis?- Pregunté coqueta.

-Pues... yo...- Levanté un ceja.- ________, creo que estoy embarazada.- La quijada de se me abrió.

-Estás bromeando ¿no?- Negó con la cabeza.- ¡¿Pero qué rayos pensabas al no usar protección?- Me tapó la boca con su mano.

-¡Cállate, ________! La gente te va a escuchar.- La miré. Quité su mano de mi boca y me recargué en el respaldo de la silla cruzando los brazos.

-No te molestes, _______. Ni siquiera sé si realmente lo estoy. Además, ¿por qué te fastidias?

-No me molesta que estés embarazada o que lo estuvieras. Lo que pasa es que, sólo llevan ocho meses saliendo. No eres tonta.

-Lo lamentó, ________.- La abracé.

-Es hora de irnos.

 

*~

Llegamos al edificio y había un montón de papeles que tenía que revisar.

Me desocupé minutos antes de la siete.

-_______.- Tocó la puerta.

-Pasa, Samantha.- Abrió lentamente.

-Ya me voy. ¿A qué horas debo llegar mañana?- Me levanté. Sonreí y salimos de la oficina.

-¿Nicholas te espera abajo?- Asintió.- Tienes que llegar a las ocho. Recuerdalo, en tu propio auto.

-Claro, hasta mañana.- Besó mi mejilla. Le sonreí y se fue. Regresé a la oficina a recoger mis cosas.

-Adiós, Gaby. ¿Lo esperarás?- Asintió con una gran sonrisa. Me despedí.

 

Subí al elevador y esperé mientras taradeaba una canción. Se abrieron las puertas y no era mi piso. Mordí mi labio.

-¿Qué haces aquí? Ella ya bajó.

-Lo sé.- Sonrió. Las puertas se cerraron. No tuve tiempo de hacer nada porque él ya me había acorralado en una esquina.- Tú. Yo. En tres horas. En la plaza The Angeles. ¿Hecho?- Di que no, di que no.

-¡Hecho!-. ¡NO!

-No faltes, te voy a estar esperando.- Las puertas se abrieron, él salió primero.

Esto no era posible. Esto debe cambiar. Yo no debo quebrantarme frente a Nicholas. Debe ser al revés....

 

~*

¡Las extrañé con todo mi ser!

No subí el viernes por una sóla razón: ¡Álgebra! Oh, sí. Odio esa materia. Pero, estoy aquí y, no se preocupen, haré lo posible para subir el Lunes también, así que, dejen muchos de sus bellos y amigables comentarios, por favor.

¡¿Les gusta la nueva decoración?!

¿O creen que es muy SWEET para la novela? ¡Dejes sus opiniones!

¡Pregunten, voten y comenten!
¡Las amo!


¡Hasta el próximo capítulo!

RebeCZ

PeaceLove&Dreams.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Hola!

¡Hola, hola, mis amores!

¿Cómo esssstán?

Espero que muy bien, yo aquí pasandola.

 

Sólo me paso por las seguientes razones.

Primera: ¡UNA DISCULPA ENORME! Dios, Santo. ¡Hace siglos que no escribo! Y eso no está bien porque así se pierden a las lindas personas que comentan. Lo lamento de verdad. D:

 

Segunda: ¡Les prongo algo! Quiero que ustedes me digan qué días quieren que suba capíulo. Digamos que quieren el Lunes, para empezar la semana y el Viernes para cerrar con broche de oro, (sí, seguramente), tienen que escoger DOS DÍAS.

 

Tercera: Van a estar viendo algunos cambios en el perfil. Colores, imágenes, tal vez (sólo tal vez) un nuevo título y... bueno, esas cosas amigables.

Espero que les guste los cambios.

 

¡Eso es todo! Necesito que me digan los días, no es una promesa, pero lo voy a tratar de cumplir siempre.

¡Ayudenme, por favor!

Otra cosa... Diganme si aún quieren la novela, ya tuve algunos comentarios en mi otra novela diciendo que si me quieren por aquí aún pero, ahora voy a preguntar por esta.

¿Quieren que siga con Peligrosa Atracción?


¡Espero sus respuestas, hermosas!
¡Hasta el próximo capítulo!

RebeCZ

 

¡Auxilio!

¡Chicas!

Estoy tan triste. D:

Mis vacaciones ya van terminando y el lunes próximo es mi primer día en la Preparatoria. ¡Estoy hecha un manojo de nervios!

Pero, ese no es el caso para esta entrada:

Lo que pasa, esque quedé en el turno de la tarde D: Entro a las dos y salgo hasta las ocho! Eso hasta que terminen los cursos que dan antes ¡Y no sé cuándo será!

Entonces, no voy a tener nada de tiempo para subri capítulo, para escribir y para leer. Sólo por las mañana y conociendo a mi madre me dira algo como:
"¡Deja esa computadora y ponte a ser algo productivo o vete a poner lista ya!"

¡O algo así! Así que, les pido que me disculpen si me desaparesco un tiempo de Metroblog, eso va en contra de lo que quiero pero, creo que lo primordial es estudiar y tener un buen futuro. Una disculpa anticipada.

¡Si no me dejan mucha tarea, subiré los fines de semana!

Trataré de hacerlo. Espero que entiendan, trataré de pasar por sus novelas y comentar o sólo poner manito verde.

¡Las amo!

¡Hasta el próximo capítulo!
RebeCZ

PeaceLove&Dreams

No olviden pasar por :

¡El segundo capítulo!

Lo subí antier.

¡Hasta luego!

 

II - Última parte.

Entré al salón; una suave música clásica daba un ambiente algo elegante y, ocultaba, de cierta forma, el hecho de que se persiviera un ligero olor a alcohol y de que todas las personas tenían sus copas llenas hasta el borde. Ojalá que mi padre no se arrepintuera de servir alcohol en lugar de jugo. "Jugo, que estúpido."

Me tomó por sopresa sentir que apretaban mi mano. Era sólo Phil. Mo sonrió con ternura y me di un jaloncito pequeño para dirigirme hacia mis padres.

Aveces sentía que mi matrimonio con Phil estaba conformado con sólo ternura y... sexo. Agradecía plenamente a Dios por no habernos casado por la Iglesia como tantas veces, Phil me lo pidió.

 

Nos acercamos con mis padres. Me abrazaron con fuerzas como si ya no lo fueran a hacer.

Me senté al lado de mi padre y Phil al lado de mi madre. Era un mesa larga y habías ocho sillas. Y... se suponía que sólo eramos siete personas.

Mi padre me hizo un cuestionario de cómo había sido el papeleo, como si no le hubiesemos hablado cada cinco minutos. Me habló de un nuevo proyectos para la editorial de la revista Role models, mejor dicho su revista.

Sólo para pasar el tiempo, esperando a Jonas, com más de 20 minutos de retraso, ya tenía planeado retirarme.

 

Fue cuando reconocí el fornido y escultural cuerpo de mi socio entrando por la puerta principal... tomado de la mano con una mujer. Oh, Dios. Está casado y ella es absolutamente hermosa. Su hermoso y brillante cabello café caía en cascada hasta casi llegar a su cadera, hermosos rizos adornaban sus puntas. Sus ojos eran de un verde acua o verdes, en fin, hermosos, que se escondían bajo unas largas y gruesas pestañas naturales éstas hacían ver más grandes sus bellos ojos. Sus piel era de un color cobrizo, bronceado. Sus labios era sumamente hermosos, gruesos y rojos, tenía cuerpo de bailarina, de silueta delgada pero, muy bien formada. En pocas palabras, un cuerpo invidiable. Toda ella era invidiable.

Hasta yo sentía un poco de esa envidia.

 

Toda la gente la miró con asombro. Los hombres la miraban su trasero como babosos. Y Jonas, tomaba de su pequeña cintura para presumir que sólo era para él.

Me mordí la lengua cuando se acercaron.

-Buenas noches, lamentamos profundamente la tardanza. ¿Sabían que la calle proncipal se llena de tráfico por la noche?- Se encongió de hombros.

-Paul...- Mi padre se levantó y lo abrazó.-... Que bueno que han podida venir.- Sonreí al ver a mi mamá empujar discretamente a mi padre para poder saludar a Denisse.

-________, levantate.- Mirá a papá y me levanté.

-________ Fellon. Es un plaser.- Le tomé la mano.

-Vaya, señorita Fellon, tiene unos ojos espectaculares...- La chica se aclaró la garganta.-... ¿De verdad son violetas?- Asentí.- Son extremadamentes fuertes y hermosos. Te presento a mi esposa Denisse.- Ella besó mi mejilla.- Ya debes conocer a mi hijo.- Le sonreí.- Y ella es su esposa. Samantha Black.

-Es un gusto, Samantha. Él es mi esposo Phil.-

 

Me senté y puse mis manos en mi regazo. Su esposa... yo creí que él era soltero. Bueno, supogno que da igual... No me interesa su vida.

-¿Ya no hay lugar, Samantha?- Miré discretamente por el rabillo del ojo a mi lado. ¡Rayos!

-¿Puedo?- Asentí sin mirarlo. ¡Genial! Él a mi lado y su esposa en frente.

-¿Quién te crees, Jonas?- Dije en un susurro.

-¿Perdón?- Tenía una sonrisa hipócrita.

-¿Por qué pediste mi auto? ¿Quién te crees para mandar a mis empleados?- Se rió bajito y un notable y estúpido sarcasmo salió de su boca.

-¿El dueño de la empresa.- Me reí.

-Eres la mitad, está compartida. Y, por si fuera poco, en el contrato dice claramente que yo no mandaría en tu territorio ni tú en el mío.Y si no mal recuerdo, lo has firmado... dos veces.- Se puso rígido. Su silencio apareció, él estaba violando el contrato.

-No me dijiste que estabas casada.- Hay un doble sentido en su frase.

-¿Por qué habría de hacerlo, JOnas?

-Podrías dejar de llamarme Jonas?- Negué con la cabeza mientras veía entrar a Eli y David buscándome. Los miré hasta que David sintió mi mirada, solía funcionar, me sonrió y me saludó con una mano.

-Vamos, Fellon. ¿No podemos empezar a llevarnos bien?

-Tú cruzaste la línea primero.- Resopló y mandó un beso a su esposa que nos miraba desda hacía rato. Hipócrita.

-_______, vamos a bailar, levantate.- Entré cerré los ojos y lo miré suplicante. Él me fulminó. Todos nos levantamos y Phil me tomó de la cintura. Papá tomó su hombro y lo detuvo.

-No, no, no...- Él tenía abrazada a Denisse.-Con la pareja contraria-¡Ostras!

 

-¿Bailamos?- No me di cuenta cuando Phil se fue con Samantha.

-¿Tengo otra opción?- Negó con una sonrisa y tomó mi cintura.

-¿Por qué me tratas tan mal?

-Te metiste con mi empleados....- Me hiciste casi tener un orgasmo y gemir delante de todos.

-Lo siento, Fellon..- Me sonrió... sinceramente. Resoplé rindiéndome. Me dejé guiar por él y sus movimientos. Entonces, me di cuenta de que su cuerpo estaba completamente pegado al mío - más de lo devido.-, que sus grande, cálidos y definidos brazos, me tomaban con dulzura y delicadeza y que yo estaba respirando su respiración.

Empezó a darme giros y movimientos muy elegantes.

-¿Así conquistas a todas con las que andas?- Nos sonreímos. Me recostó dulcemente sobre su pierna cuando terminamos.

-Fellon, yo no soy un mujeriego.- Besó mi mejilla lentamente. Me dio un último giro y soltó mi mano para ir con su esposa.

Mi marido volvió y me abrazó besando mis labios. Me sentí... ¿Incómoda?

 

-*

¡Buenos días, tardes, noches!
¡Espero que les guste el capítulo! Y disculpen la tardanza.

Y, una pregunta...

¿Cómo rayos dicen que es Nicholas?

¿Cómo lo saben?

Bueno, si ustedes no lo sabían que era él, ahora lo saben.

Pero, hagan de cuenta que no saben ¿Chí? :D

Voten, comente y pregunten


¡Las amo! ¡Hasta el próximo capítulo!

RebeCZ

PeaceLove&Dreams.

 

 

II - Primera parte.

Los penetrantes ojos del muchacho se posaron en los míos, dajándome sin aliento.

Yo, jamás había sentido esa exitación  y, en un jugarreta de mi mente, me imaginé desnuda sobre mi cama y a él sobre mí, sus manos grandes acariciando mi piel y sus labios comiéndose los míos ferozmente. Su... compañero, balanceandose dentro de mí.

Tragué saliva y mordí mi lengua para suprimir un fuerte gemido. Vi a Gabriella reírse con discreción. Nos conocíamos desde hace mucho tiempo y sabía como me comporto, perfectamente.

-Soy el hijo de Paul Jonas.- Me extendió la mano, no podía ser mal educada y no tomarla, me arrepentí de ello unos segundos después.

-Mucho gusto... Mi padre me dijo que vendrías a una juno a algo así.- Me sorprendí a mí misma al controlar bien la exitación y me di el lujo de descruzar las piernas.

-Sí, quieren juntar las empresas y, como ya somos los dueños, quieren que nosotros nos encarguemos del papeleo.- Bueno, ya era hora, mi padre me había hablado de juntar con alguien desde hace tiempo y nunca hacía nada.

-Bien. ¿Gustas pasar?- Abrí la puerta de la oficina y dejé pasar primero a él. Golpeé ligeramente la cabeza de Gabriella ella rió un poco. Cerré la puera y vi que "mi socio" ya había tomado asiento en el sofá negro que estaba mpas cerca de mi escritorio.

-Bonita oficina.- Le sonreí y me senté en mi silla.

-Bien, empecemos.

 

Abrió su folder y empezó a sacar documetos. Después de un cuanto papeleo, que no vale la pena mencionar, algunas equivocaciones, llamadas a papá y café; las empresas se hicieron una. Puse el punto final a mi firma y me sentencie a cualquier cosa que viniera. Guardamos todo en el folder y mandé a Gabriella a sacar copias de los documentos, revisamos todo de nuevo. El trato ya estaba hecho. Suspiré y llevé mis manos a mi frente.

-Bueno, socia.- Levanté la vista y mordí mi lengua al verlo tan cerca de mí, podía respirar su aliento. Me recargué discretamente en el respaldo. Él igual lo hizo. Me acerqué al escritorio y él también lo hizo. Me reí.

-¿No estamos demaciado grandecitos para jugar esto?

-¿Grandes? ¿Cuántos años tienes? ¿Cuarenta? Yo sólo tengo veintiseis.

-Tengo veinticuatro.- Un seductora sonrisa apareció en su rostro de marmol.

-Nos vemos en la noche, _______.- Tomó mi nuca y acercó sus labios a mi mejilla. Salió y cerró la puerta trás de él. Recargué mi frente en el escritorio. ¿Qué me sucedía? Suspiré y tomé mis cosas. Salí de la oficina.

-Gaby, cancela todos mis compromisos hoy y muevelos para mañana, ¿quieres?- Asintió casi sin apartar la vista del computador. Me despedí de ella y salí del edificio.

Me sorprendí a ver mi auto ya fuera. Supuse que fue Gabriella la que mandó traerlo del estacionamiento.

-Aquí tienes, señorita ________.- Sonreí.

-Gracias, Moises.- Me entrgó las llaves y se estaba alejando. -¡Espera! ¿Gabriella dijo que trajiesen el auto?- Me miró confuso.

-Eh... No, fue un muchacho, dijo llamarse Jonas o algo parecido.- Abrí mis ojos de par en par.

-Gracias, Moises. Nos vemos después.-

Monté en el auto y lo encendí. Salí del estacionamiento de la empresa y me adentré en la carretera.

 

¡Jonas! ¿Creía que lo iba a seguir? Además, cómo se atreve a mandar a mis empleados. Bueno... ya es, en parte, dueño de la empresa pero, ¡no le da ningún derecho! Frené en seco al notar que casi me paso el semáforo en rojo. Cerré los ojos para tranquilizarme. No tengo tiempo para pensar en él cuando tengo que preparame para una cena. El semáforo cambió de color y me derigí a la casa de David. Estacioné el auto frente a su casa. Era muy grande. Otro auto estaba estacionado fuera. Seguramente era de Daniel, su novio.

David, al igual que Eli, eran homosexuales. David es mi diseñador de vestidos de noche y ropa casual, él es uno de mis confidentes, de mis mejores amigos. Practicamente era quien me vestía para las fiestas.

Bajé del auto y toqué el tiembre tres veces. Se escucharon unas risas y abrieron la puerta.

-¡Hola, ________!- Me saludó Eli, dando dos besos en mis mejillas.

-Hola, Eli. ¿Cómo vas?- Me guiñó el ojo y sonrió. Creo que, ¿tenían una relación estable?

-¡_______, querida!- David me saludó también.

-Hola, David. Hoy tengo una cena de la empresa. Nos acabamos de unir y esas cosas.

-¡Fantástico! Pasa adelante.- Entré a la elegante casa. -Tengo algo nuevo para ti, lo indicado para hoy.- Me entregó una caja blanca con todo dentro.

-¿Sabías que vendría?- Se cruzó de brazos.

-Querida, yo tengo todo preparo para ti.- Le di dos invitaciones.

-Los espero haya, David. Gracias, nos vemos al rato.- Me despedí. Salí de su casa en dirección a la mí a cambiarme y... Recoger a Phil.

 

*-

¡Es todo por hoy!

Lamento mucho la tardanza. Espero que les guste!

Voten, comenten y pregunten.

¡Ahora! ¡Presentando la nueva sección!

¡La caja de las preguntas!

 

You're my Everything: ¿Te puedes describir a ti misma? Física y moralmente.

Bueno, físicamente, tengo el cabello medio largo. Un cuerto de espalda, tal vez. Uso lentes. Tengo ojos café grandes y un tantito razgados, casi nada. Soy morena (o morocha; creo que así se dice), estoy un poco... Umm... ¿Llenita? Bueno, no estoy delgada; mido 1.61.

 

Moralmente diría que, mis padres me educaron bien, soy alguien tranquila y pienso que el bien es algo muy importante. Soy mu pacífica. No me gusta ofender a la gente y mantengo una estricta línea entre la locura con uno mismos, la locura con la familia y amigos y la locura con la sociedad.

 

daianaJB: ¿En qué te inspiras para escribir tus novelas?

Primero, muchas gracias por decir que parezco escritora profesional. Eso significa mucho para mí, muchas gracias. Y... realmente me inspiro de todo. Aveces pienso como podría ser mi vida saliendo con Nick Jonas o cosas así y digo "Oh, eso es una buena idea", la cambio un poco y tengo un capítulo entero o una parte, o, aveces, estoy viendo la tele y aparece una frase o una palabra y la idea se me viene a la mente. Cuando, no se me ocurre nada, de nada. Me gusta ponerme a escuchar música de piano. Música clásica eso me da muchas ideas.

 

Bueno, eso es todo, espero que les guste.

Pronto nuevo capítulo en ambas novelas. ¡Muchas gracias!

Voten, comenten y pregunten.

¡Hasta el próximo capítulo!

RebeCZ

PeaceLove&Dreams.

I

Besé los labios de Phill estrellándolo en la pared y tomándo el cuello de su camisa. Me separé de él susurrando un 'Te amo' sobre sus labios. Salí por la puerta principal mientras todavía sentía su mirada en mis piernas y mi trasero.

Me subí al auto y mandé un beso por la ventana. Arranqué haciendo rugir el poderoso motor del volvo rojo.

Llegué al gran edificio. Bajé del auto.

-Buenas días, señorita __________.

-Buenos días, Moises. ¿Te lo encargo?- Le di las llaves del auto.

-A la orden.- Le agradecí mientras él se acomodaba en el asiento. Abrí las puertas.

Como era de costumbre, las miradas se giraron hacía ella. Todos los hombres la deseabana. Morían de ganas por tenerla, aunque sea sólo por una noche, en su cama gritando sus nombres en sus oídos. Escucharla gemir de exitación.

__________ saludó a su secretaria, apenas tanía 23 y ________ 24. Grabiella le dio el café preferido a ________ y ésta entró en su oficina. Revisó el teléfono contetador en busca de mensaje. Justo recibía de su padre.

-¿________?

-¿Qué sucede?- Se sentó en su silla roja. Que iba perfecta a las paredes blancas y los sillones negros.

-¿Ya llegó el muchacho?

-Perdón.- Frunció el ceño.

-Hemos mandado al hijo de Paul a trabajar contigo.- _________ se sobresaltó y se levantó de la silla.

-¡¿Qué?! ¿Trabajar conmigo? Creí que habíamos hablado de los ayudantes. ¡No los quiero!- Dijo enojada. ¿Ayudantes? Por algo habí conseguido en puesto de jefa y en eso no incluían ayudantes.

-No es un ayudante, querida.- Se sentó de nuevo en la silla. - Es el hijo de Paul, como ya te lo dije. No sé si recuerdas que Paul es nuestro socio predilecto.

-Sí, lo recuerdo.

-Bien, tendrás un junta con su hijo hoy para extender las empresas y...

-Tengo una junta en unos minutos.- Dijo con un poco de fastidio.

-Tendrás otra si es necesari, ______.- Dijo ya molesto su padre por la terquedad de su hija.

-Hecho, me tengo que ir, adiós.

-Te amo, adiós.- Colgó el teléfono, susíró y se levantó del escritorio tomándo su bolsa y su notebook.

Salió de la oficina. Gabriella no estaba ahí, como siempre. Seguramente se estaba revolcando con su novio en algunas de las oficinas vacías. Se acercó al escritorio de su secretaria y vio una nota.

Se te hace tarde,

La junta será en la sala de pantalla grande. El proyector de la sala de juntas se descompuso.

¡Suerte!

Grabriella ♥

Sí, anexó su corazón que siempre dejaba cuando "desaparecía".

________ caminó al elevador, había un chico ahí.

-Buenos días, señorita ________

-¿Qué tal?- ________ sonrió al notar al pequeño amigo del chico arriba. El tipo acercó sus manos a los botones, iba a pulsar el número tres. _______ rozó, apenas rozó sus dedos y pulsó el botón número cuatro.

-¿Te molesta?- Susurró peligrosamente cerca de su oído, rozando la piel del muchacho con los labios.

-No... adelante.- Ella le sonrió y besó su mejilla. Volvió a bajar la mirada para ver a su amigo y se sonrió al ver que pronto rompería el cierre del pantalón del chico. Él se empezó a acercar a ella cuando las puertas se abrieron.

-Hasta luego, querido. Gracias.- Lanzó un beso como lo había hecho ésta misma mañana con su marido. Salió sonriendo y pensando ¿qué haría con "eso"? Rogaba por que nadie subiera en ese momento al elevador.

 

Y se puso a pensar mientras caminaba por el pasillo, con su sexy andar, ningún hombre jamás la había hecho snetir nada parecido a lo que ella hace crecer en un varón. ¡Jamás! Ni siquiera Phill, su marido. Además, no sentía nada especial por él y agradecía plenamente no haberse casado por la Iglesia como él se lo había pedido infinidad de veces. Entró a la sala. Todos la esperaban ya.

-Lamento la tardanza. El elevador estaba ocupado.

 

Empezó a dar la junta. Sus padres no le habían heredado la empresa sólo por ser su hija única. Ella no era tonta. Sabía sobre economía, había estudiado la universidad y había tenido un título. Además, como si sus padres realmente le fueran a heredar su fuente de economía.

-Gracias por haber venido.  ¿Mi padre ya les ha mandado la invitación porar la cena de mañan?

-Sí, justamente nos ha llegado por el correo a todos.

-Perfecto, ahora, con su permiso. Tengo algunas cosas que hacer.-

Ella se despidió y salió de la sala al recoger sus cosas. El elevador estaba abierto y había, de nuevo, otro chico dentro. Estaba muy interesado en su celular. No le tomó importancia y entró de todos modos. Vi que el botón número cinco estaba amarillo, él se dirigía al mismo piso.

No le vio el rostro porque, al igual que él, estaba metida en su celular recibiendo mensajes de Phill. Sonó un pillido y el elevador se detuvo. El chico se adelantó dandóle la espalda a _________ y permitiendole ver que la camisa que traía transparentaba los músculos de su amplia espalda. Mordió su labio inferior pero di un salto al sentir que su celular vibró en sus manos. Caminó detrás de él, parecía que se dirigían al mismo lugar ¿a su oficina?

-Buenas tardes, busco a la señorita _________.- Ella se quedó pasmada.

-Soy yo.- El muchacho se dio vuelta. ________ tuvo que cruzar discretamente sus piernas al sentir como se humedeció su feminidad al ver al chico.

~*

¡Buenos días, tardes, noches!
¿Me extrañaaron?
¡Yo mucho a ustedes!

Bueno, espero que les guste el primer capítulo.

Comenten mucho y voten así bien amigablemente, por favor. (:

¡Hey! No se vayan a confundir, desde donde esta dobladita la letra, empiezo a narrar YO diganme si prefiere que narre ________ o yo!


¿Ya vieron el video de Skyscraper de Demi?

¡Está hermoso! ¡Veánlo!

¡Por cierto! Hay una nueva "sección", ya que la veo en varios lugares, pueden dejar cualquier pregunta para mí en sus comentarios.

Bueno, no cualquiera pero, preguntenme lo que quieran.

Es todo

Espero que les guste!

Hasta el próximo capítulo!

RebeCZ

PeaceLove&Dreams.

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